lunes, 6 de julio de 2026

23 junio. Espejismos

Treinta años después, sigo sin comprender la simultaneidad de los espacios en el tiempo. El cuerpo donde residen dolor y gozo nunca estuvo preparado para alojar tantas muertes políticas. En verano, tu beso en la frente, frío, tácito, es el aliento de un mundo que nunca llega a agotarse. Las voces afuera de esta casa se condensan, empañan la ventana cuando amanece. La luz refractada en el vidrio materializa una realidad que duele y alivia, incluso asusta: no existe la soledad absoluta. Las palabras pueden mentir,/ pero el cuerpo es honesto. Mi cuerpo, moldeado por la arcilla de ecos ajenos. Mi cuerpo,  una resonancia cuasi extinguida:

soy el reflejo que alguien contempla desde el otro lado del cristal. 

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