Antes de marcharme a Sevilla, hice el amago de escribir una entrada que solo llegó a convertirse en un borrador de la lista de entradas posibles para el blog. Hoy he vuelto a leerla con sentimentalismo. Porque esta vuelta que ahora se produce (por fin) va de emociones a flor de piel. Así me siento yo a 26 de diciembre de 2012. A veces la literatura no me puede describir tan bien como una canción. Hoy, es John Coltrane.